miércoles, 25 de mayo de 2011

Del lumpen y otras religiones


La gran cantidad de marchas que ha vivido el país traen a colación un sin fin de temáticas para alimentar un blog, desde luego, tenemos las razones de las manifestaciones, las formas, lo masivo, las declaraciones, el uso de la fuerza social mente organizada. Pero hay un tema en particular del cual mucho se habla, haciendo un uso político, pero es poco lo que realmente se analiza, este es el lumpen.

Estos son aquellos personajes que se ubican, generalmente, en la parte posterior de las marchas y que cuando estas llegan a su fin comienzan a lanzar piedras y palos a diestra y siniestra, son los mimos que golpearon al Carabinero. De ellos se hace una utilización política por parte de los medios oficiales a fin de desprestigiar a los movimientos sociales, ¿pero alguna vez se han preguntado el por qué de su existencia?

En época de la dictadura, sobre el final de esta, existía un actuar organizado que, por medio de la violencia protegían acciones sociales y culturales en poblaciones, hoy es distinto, hoy parece que son usadas, estas acciones, como una simple forma de destruir. Pero, ¿no es acaso una forma de gritar su existencia?

El lumpen es por definición un grupo que proviene de la clase media baja o derechamente baja y que no posee conciencia de clase (def. de la RAE). Es por tanto un muchacho que nació y creció en un ambiente de hostilidad, en algo así como una selva donde la ley del más fuerte es la máxima universal. De pronto son personas que nunca terminaron el colegio, otros si lo hicieron, en colegios de escasos recursos e incluso pueden ser universitarios pero enmarcados en una historia.

¿Es entonces todo lumpen un violentista? me parece que se cae en una generalización apresurada, pero concedamos esto. Entonces, ¿no es preciso preguntarse por la razón de este comportamiento? claro que si. Este comportamiento es la demostración máxima de la necesidad de expresar una rabia generada por el sentirse olvidado, por el jamas sentirse escuchado y menos considerado, bueno salvo cada 4 años cuando hay elecciones presidenciales.

Si bien yo no concuierdo con esta forma de hacerse notar, reconosco que no es más que la última instancia de la que se pueden hacer armas. El ,mal llamado, "lumpen" no es más que un grupo olvidado que se hace notar con su arma, reprime a quienes lo reprimieron o mejor dicho, a la figura del represor.

Antes los he llamado Anarquistas pero aun así, yo, caigo en una generalización apresurada (asumo y me hago cargo de mi error). Pero lo cierto es que muchos que dicen llamarse anarquistas no son más que rebeldes que actuan contra si y sus padres y un sistema, al igual que en el caso del "lumpen" sin una idea a construir que sea clara.

¿Es entonces un problema de ellos? eso es lo que el gobierno ha querido que creamos desde la época de la concertación hasta hoy, pero la verdad es que no. Aquí caemos en la siguiente pregunta, ¿de quien es la responsabilidad? lo cierto es que es de un país entero, desde el empresario que no da trabajo porque se vive en determinado lugar o porque nunca son escuchadas su necesidades así como por la educación. Una educación de baja calidad, que teme recordar historia reciente, y que de educación civica no tiene nada no PUEDE SINO GENERAR VIOLENCIA, aquellos con niveles más altos de educación pueden canalizar la rabia, hacerla música, arte, letras, pero aquellos que vieron desde pequeños como los conflictos se resolvían por medio de la violencia no pueden, sino, suponer que esta es la forma efectiva de hacerse sentir y reclamar existencia.

Podemos concluir, entonces, que la violencia generada tras las marchas no es del todo mala, si bien es repudiable en algunos aspectos, no es más que la demostración de una sociedad en crisis y enrabiada que solo conoció la violencia como medio de resolver los conflicto. Y no es, por tanto, la demostración de una característica de un grupo político y tampoco social. Esto no viene a negar la existencia de gente culta que esta actuando por disconformidad o falta de fe en los proyectos políticos y siente que no pueden hacer nada por cambiarlo.

Hernán González.

No hay comentarios:

Publicar un comentario