miércoles, 19 de enero de 2011

Gabriel García Marquez y su literatura...

Está claro que la literatura posee sus raíces e influencias, las cuales, si bien, van tomadas de las manos no siempre son una misma cosa o de un mismo origen. Las raíces de la literatura son tan añejas como lo es el inicio de la escritura y por tanto la necesidad del hombre de dar cuenta de una realidad, luego, la raíz, sería la necesidad de dar explicaciones a los sucesos naturales, luego sería la necesidad de enseñar y posteriormente la de crear un mundo paralelo, distinto. Nuevo mundo que posee nuevas problemáticas y por tanto y nuevas salidas. Ahora bien, acertada sería entonces la pregunta referente a las influencias.

Las influencias de la literatura son justamente lo que lleva a la necesidad de crear todo lo anterior. Es así, como la influencia está dada por la naturaleza, por las ciudades, por otras formas de escribir que surgen, etc. El tema está en que, estas, ya no son solo influencias de la literatura, también lo son, de los escritores y es aquí, donde vale la pena preguntarse por las influencias y raíces de un escritor. ¿Por qué del escritor? Porque es el escritor quien determina y gesta la literatura, quien la hace surgir, que la vive, la hace presente, la hace vivible y le da el primer, no único por supuesto, sentido a cuanto llega a nuestras manos.

¿Qué se puede entonces decir del escritor de clásicos como “100 años de soledad” y “El amor en los tiempos del cólera”? la verdad es que, desde estas dos novelas se puede decir mucho. Es así como podríamos empezar a deslumbrar influencias, raíces, contextos e incluso planes de sus obras. Porque como debe haber supuesto, no voy a buscar en ningún caso, el origen esencial, el sentido básico y menos aun influencias directas, para eso visite wikipedia, en verdad, solo pretendo deslumbrar un poco de lo que fue la vida imaginaria que busca crear el escritor en sus novelas.

Gabriel García Márquez, autor de “100 años de soledad” y “el amor en los tiempos del cólera”, es un escritor sudamericano, específicamente colombiano, quien se ha caracterizado por lograr un importante reconocimiento en Europa. Ya en algún ensayo anterior lo mencioné como un caso aislado de lo que sería la literatura americana. ¿Por qué? Simple, logra un reconocimiento, con un libro como “100 AÑOS DE SOLEDAD” donde cuanto viene del viejo mundo es un problema para Macondo y los Buendia. Pero no es solo eso, es también un reconocimiento a la cultura latinoamericana. Cultura que, ciertamente el chileno en particular parece no reconocer como tal.

“100 años de soledad” es quizás el libro donde más se aprecia la influencia de Latinoamérica en Gabriel, es una novela que parte con el surgimiento de un nuevo poblado, en un lugar deshabitado, sin cercanías claras con respecto al mar o un río, pero bien provisto de elementos que permiten que surja esta población. ¿Qué tiene de latinoamericano esto? Mucho si se hace una real lectura. Vale decir, si entendemos la mar y el río como fuentes de bienestar y riquezas, podríamos cuestionarnos que tan similar es eso a España en su momento o al viejo mundo. La historia de un pueblo nuevo que surge en un lugar inhóspito, desconocido (América para los españoles) sin cercanías ciertas (creían que América era la india).

Ahora, ¿por qué en chile no nos identificamos tanto con esta forma de vida? Es quizás por la razón de que chile era un país puerto, por tanto, heterogéneo. Esto nos demuestra como la cultura de la cual proviene Gabriel García Márquez, es una cultura más homogénea, menos expuesta a otras formas de vida que arriban a esta tierra puerto. ¿Malo o bueno? Esta será una discusión de nunca acabar y que tiene cabida en otro ensayo, que podría ser llamado “Identidad latinoamericana v.s identidad chilena”.

Este arraigo a una forma de vida casí virginal se interrumpe con “el amor en los tiempos del cólera” aquí la acción sucede en una ciudad puerto y eso hace posible que se tomen de mejor manera las ideas europeas. De hecho, el doctor Urbino es un personaje que constantemente realiza viajes a Europa y que, su vida de estudiante de medicina, la hace en el viejo mundo. Desde la idea de que la acción pase por una ciudad puerto, podríamos empezar a desprender la idea de que hay una apertura a nuevas formas, las formas europeas de escribir, pero existe a su vez un fuerte arraigo a su tierra a su escritura, por eso los rios, por eso el protagonista trabaja en la empresa de embarques.

Pero esto no es lo que realmente nos reúne, yo, postulo, que Gabriel García Marquez nos plantea una espera, quizás la espera de la vida, de dos modos distintos. En 100 años de soledad es una espera de 100 años, donde lo que se busca es instaurar una monarquía, quizás, una tradición, tal vez. Pero según la lectura que le quiero dar al texto, no es eso lo importante, sino, la idea de la repetición de nombres y sus consecuencias. No es casualidad que se reiteren los nombres, de hecho, es una forma de dar la sensación que el tiempo no pasa, y de pasar, afecta a los mismos y se transforma en un “ir y venir del carajo” el cual a de dudar toda una vida.

En el caso de “El amor en los tiempos del Colera”, es una constante espera, la espera de un amor, de sentar familia. ¿no es lo mismo acaso que sentar una monarquía?. Es en este libro donde la espera se hace realmente fuerte, ya que cuando parece pasar algo, un quiebre, cambia la persona en la cual se centra el relato y hay que empezar a esperar nuevamente.

martes, 11 de enero de 2011

Breve historia del blues en chile

En chile el blues ha tenido un bagaje impresionante desde antaño, lo ha hecho de modo silente y humilde pero con progresos impresionantes de la mano de importantes bandas nacionales, algunas reconocidas a nivel internacional.

El blues como estilo no es solo ese blues del Mississippi de sonido añoroso, lento y melancólico. Con el tiempo, el blues fue mutando y usando entonces nuevos elementos como la guitarra eléctrica y el bajo eléctrico. Es así como nace en definitiva el Chicago blues, en los suburbios o en south side de chicago con nombres como Muddy Water y Buddy Guy. Nombres que terminan por ser relevantes en la historia del blues en nuestro país. Esos hombres están lejos de ser solo una inspiración para Jimi Hendrix (el mejor exponente de la guitarra eléctrica) y otros. Su influencia llega a chile.

La primera y más influyente banda de blues en nuestro país fue Aguaturbia (muddy water) quienes hacían un blues muy de chicago, cantaban en ingles y transgredían las normas dispuestas para la cultura chilena llegando a sacar un disco cuya caratula era una fotografía de los integrantes desnudos.

La banda de Carlos Corales y su actual esposa Denise Corales, fue la primera banda, de este tipo, en salir del país haciendo carrera en Nueva York. Como es lógico varias bandas se influenciaron en ellos pero nunca haciendo solo blues. De hecho tendrían que llegar los años 90, para que aparecieran en escena bandas como: La banda del capitán Corneta, Borbotones Blues Band y posteriormente Hooker. Donde el centro de su trabajo era el blues con otros elementos.

Estas bandas pertenecen a un estilo llamado blues rock, que vendría siendo un blues mesclado con elementos más rockers dándose permiso para usar elementos no propios del blues. Pero el blues en chile no se muestra solo en el blues and rock. Existen otros movimientos más propias del blues del Mississipi, ese blues con mucha armónica, y más lento. Ese estilo va de la mano de los Swingatos (Gonzalo araya).

Lo que llama la atención del blues en nuestro país no es lo ya mencionado, sino, EL BLUES CRIOLLO.

El blues es un estilo musical original de los esclavos negros que trabajaban en los campamentos de algodón, estados unidos. Este estilo pertenece a las Work songs o músicas de trabajos, en ellas, los trabajadores funcionaban bajo el sistema de pregunta y respuesta, hay veces donde era una batalla entre mujeres y hombres. Las letras construidas eran en su mayoría respecto a la vida diaria, respecto a lo que veían, sentían y vivían. Amor, des- amor, conflictos, etc.
Un grupo de jóvenes chilenos en 1997 se reunieron y conformaron El Cruce, esta banda es la pionera en el blues criollo, y como dirían ellos mismos, abrieron las puertas ya abiertas y otras que no lo estaban para lo que vendría.

El blues criollo es un estilo musical que se realiza en chile, en el cual, se mesclan elementos propios de blues, vale decir, se basa en escalas pentatónicas, se usa el I, IV, V grado de la escala y se agregan las blue notes. Pero ellos cambiaron algunas cosas, al igual que B.B. King, se dieron autorización para agregar acordes que no son los típicos, cambiaron los tiempos, llegándolos a mesclar con estilos como la cueca. Este estilo nuevo, surge por la necesidad de decir algo, algo que sucede acá y que por tanto es distinto a lo que sucede en Chicago u otra parte de estados unidos. Es algo propio con un mensaje en nuestro idioma, en nuestro registro y en nuestro universo.

Es por este motivo y por esta necesidad de arraigo a la tierra, a la cultura nacional, que esta banda (“El Cruce”) utiliza elementos de nuestra idiosincrasia, música e historia para sus composiciones. Teniendo entonces temas que hablan de los detenidos desaparecidos, o el tema “A mi país” que claramente es una crítica a este país y sus productores musicales.

Hoy en día este estilo no es solo manejado por bandas como “el cruce”, ya que se suman de apoco otras tantas más como: “Matanga”, “La rata bluesera”, “los cuervos del sur” entre otras.

Se puede concluir en definitiva, que en nuestro país existe un nuevo estilo de blues, una nueva forma de interpretar la música negra, esas nuevas formas llamadas criollas, forman parte de la nueva cultura naciente, cultura compleja de analizar y estudiar pero que son una representación de lo que será la nueva música chilena.

Una nueva música chilena que se encamina bajo el amparo y sobre el suelo que dejaron los músicos de años atrás.